Mostrando entradas con la etiqueta Cristhian Bourlot. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristhian Bourlot. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de mayo de 2024

Mi última carta mecanografiada (una oda al pasado)


Hola, ¿cómo estás? Yo por el momento bien, me he sentido mejor en otras oportunidades. Pero que estos pequeños momentos no definan nuestras personalidades, son solo rachas. Te escribo con la finalidad de hacerte llegar las acuarelas que pinté en base a las fotos que me enviaste. Creo, en escencia, son tuyas, pues has hecho que las pinte, eso es lo más importante, la motivación, aquello que lo mueve.


No tengo mucho para contarte, excepto que la pasé bastante encerrado este último tiempo. Esta pandemia nos ha puesto en algunos aprietos. No solo por tener que cuidarnos a nosotros mismos, sino por tener que cuidar a aquellos que nos rodean.


Decidí escribirte esta carta a máquina para recordar un poco a qué huele el pasado. Huele a tinta, a mecanismos gastados, viejos sonidos que creía olvidados.


¿Qué puedo contarte? Todo bien por acá, la rutina es lo que mata. No sabría qué es más aburrido; si estar trabajando todo el día o estar al pedo sin hacer nada. Últimamente no noto la difirencia. Me parece todo lo mismo. Estar mecanografiando este texto, me recuerda viejas épocas de estudio. Pasábamos largas horas tipeando en la escuela. Era turno tarde. Tres largos años tipeando sobre papel, ríos de tinta en carpetas que creo haber tirado a la basura. Estoy arreglando la máquina de escribir pero todavía le quedan detalles por ajustar, hay partes de la cinta en la que la tinta no se impregnó completamente todavía, ya veremos...me quedo sin tinta...nos vemos...


Atte...



Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app



Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.

Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.



domingo, 13 de marzo de 2022

No los escuches hablar

¿Quién tomará la pluma?
¿Quién la va a contar?
Esta historia que es nuestra
Cuando sólo saben hablar

He visto bandurrias
por la tarde pasar
hacia las islas cruzando el río
Ir en busca de un lugar
De un hogar
Es a veces difícil saber
Dónde está

Acompañando, para no olvidar
Tu presencia busco asociar
A las pequeñas rutinas del día
En este barrio lejos de la ciudad

Anunciando tu partida, pareces estar
En cada momento, me busco aferrar
a tu esencia, no me acostumbro
a la idea de tu ausencia, malestar

¿Sobrevivirán los rumores?
O sabremos contar
Los hechos, las vivencias
¿Qué narrativa lograremos usar?

No quiero que nuestros lazos
Se lleguen a desarmar
Quiero sentir las caricias
De la llama que lograste sembrar

Necesito saber que un día
La historia se va a contar
Las cosas sucedidas
Fuera de toda mendacidad
De palabras vacías
Desprovistas de peso al hablar

Hablan y hablan
Tejen y tejen
Historias, las damitas
Que no logran cuajar
En historias escritas
Sobre los eventos que nos forjan
Los hilos que desatamos
Hilos que penden, sobre ti, sobre mí
Sobre toda esta ciudad
Sobre sus márgenes,
En este barrio sin otra notoriedad
Que el ruido de sus rugientes motores
Sus esperanzas truncas
Que no llegan a materializar

¿Veremos el día?
Cuando la noche se retire
¿Veremos la herida?
Que infligimos todavía
Inventando ficciones
Yendo y viniendo de reuniones
Al final de cuentas olvidamos
De que solo charlamos
Que no recordamos
Por estar ausentes los significados
De la vida y sus resultados

¿Encontraremos la forma
De poder narrar?
O sólo nos dedicaremos a charlar
A inventar
y vivir en esta realidad onírica
Lejos de una verdad empírica
Aun siendo ésta un escape 
de la realidad

La vacuidad nos inunda
Nos transforma en seres huecos
Sin historicidad
Nada que recordar
Sólo sabemos olvidar






Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app



Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.

Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.



martes, 27 de abril de 2021

Para tu consuelo

Tus ojos quizá no vean más allá del cielo
Pero hay estrellas fuera de todo el firmamento
El Sol junto con la Tierra
No parecen ser un buen consuelo
Cuando desatan tormentas
Y no hay quien pueda contenerlo

Autodeterminación, eso es a lo que nos sometemos
Cuando no hay quien pueda entenderlo
El Sol desata su furia de antaño
Y nosotros seguimos con lo mismo de hace años

Algo, algo debimos haber hecho
Tiempo, tiempo es lo que no tenemos


Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app

 Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.
 

martes, 16 de febrero de 2016

When you are not around



Last night I suddenly started to weep
I was in bed, tried to hide my tears
I know it's stress, the burden I have
But it's blended with your memory

How I love your face
Your tender looks, your smile
I hope you understand
I'm not quite the same
This time around
When in me unleashes the hurricane

I need some rest
Stop running away
I need a stop
To get off this bus
I need your arms
To go about me
A hug
I need you to be my true north
The place I can be
When all else is gone

Love, I'd love your touch
I'd love your lips
To slowly part and say the words
I need your help
But I don't know how to ask

Here in my pillow
I bury my eyes
No one else can be, by my side
In my imagination
You are mine
You are the only one

I wish I had, again some time
To spend with you, have some fun
I long to be with you, day and night
Touch your face, for the first time
And see your mouth tenderly smile

I don't like the world as it stands
I don't like the things I see around
I'm not as mad as they think I am
Don't believe a word they toss around
I crave to regain, again your trust
Just take me for what I really am

I know it's your love
The one I want
I want this time to make it happen
It's taking me so long
To make an encounter

I hope, really hope, love
You could help me find the time
To make you feel, it's you I'm after
I'm after your time
When I can see you smile

Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app

miércoles, 10 de febrero de 2016

Vuela conmigo



y sólo por si acaso quieres saber
que no todo en este mundo es tu deber
y que debes tener cosas que perder
para recién comenzar a entender

y por más que te conduzcas con sigilo
no es lo mismo hechar todo al olvido
que recordar sólo lo que da motivo
de lucha y consecuencia, comprometido

y si recuerdas bien tu infancia
verás que no todo queda en la distancia
que hay cosas producto de la gracia
como la misma época de la lactancia

no ha cambiado mucho, pero ha cambiado
el destino es lo que hemos forjado
la pelea no es con golpes, es hablando
y eso es porque hemos mejorado

quieres saber qué hacer
empieza de una vez a crecer
no todo se logra con creer
también es el poder de comprometer


El dinero, va y viene
algunos ya no se sostienen
la verdad es para quien discierne
la mentira y luego la conviene

vamos, quédate un rato más
vela porque estemos en paz
ayuda es lo que hay para dar
más, no más, y qué más da

ora por lo hecho
que es un largo trecho
firme yace en su lecho
quien no tiene techo

ven conmigo, ven amigo
ven amiga, cita convenida
caminemos por la gran avenida
y velemos por ser el abrigo

Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app

lunes, 8 de febrero de 2016

No te olvides


Que no sea sólo un recuerdo
Todo esto que vivimos
La lucha por un salario digno
Los derechos que conseguimos

Que no sea un recuerdo
Verte pasar cada día
Haciendo el pan que vendías
Y toda eso que te daba alegría

Que no quede en el recuerdo
Tu lucha, más la mía
De ir a buscar un sueño
Por más que este nos esquiva

Que no quede en el olvido
La memoria de tus seres queridos
Que partieron sin justicia
Sin honores, entregando la vida

Que no se borre de tu memoria
Todos y cada uno de los días
Que luchaste y trabajaste
Para conseguir una mejor vida

Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app

domingo, 7 de febrero de 2016

Volviendo

Lo que daría por volver todo atrás
Deshacer lo que hice
Todo lo que hice mal
Pero bien sé
Que es imposible
Más imposible a veces
que perdonar

Todo parece inconcluso
Por la borda, tirado a la mar
La vida parece recurrente
Cuando en el camino la vuelves a encontrar

No en la misma forma
Disfrazada, ella te ha de esperar
Una vez más
Su imagen
Te viene a buscar

Este parece ser el momento
El tiempo del cual no puedo escapar
Este es quizá el sueño
Del cual no consigo despertar
Esto es lo más parecido
Todo lo que sé sobre amar

Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app

 Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.
 

viernes, 29 de enero de 2016

A trip to Colón

I wander these places like a ghost
Buildings stand like phantoms I used to know
The chains, forever undone
Is it a memory of yours, haunting me alone?

The air is becoming thinner, a storm to come
Dandelions flying over my soul
I've been far away, away from home
But I'll be there, as soon as you come

I stare at the river, the same old sight
Maybe it's the same, when they arrived
The clouds are full, over the sky above
Yet, they refuse to let it all fall down

Do you deny the past, like I sometimes do?
Do you do the same, repress all that?
It works for me, from time to time
You've never existed, yet you're in my mind

Some strangers invade the place where I write
They seem to be here to look over, to colonize
I move on, on from their sight
Looking for my space, my time

Over the fence where I lie, the river seem so calm
It's a tremendous task to write for you
in order for you to understand
This was my place, now and not in some other time
I struggle to recapture its essence, so nice
Far away from the noise, the boasting and the cars
This city looks so sad without you in sight


Colaborar con un cafecito (pago seguro):

Invitame un café en cafecito.app

lunes, 18 de enero de 2016

Del milagro al calabozo

Quién diría, después de tanto esfuerzo
Ladrillo por ladrillo, el edificio del progreso
Construido con paciencia, con esmero
Un calabozo, eso valió todo tu tiempo

Del milagro a la tumba
A la perfidia del desprecio
Me pregunto si a veces lloras
O te abruman con su miedo

Es insoportable tanta tibieza
De los que creen ser guerreros
Algunos prefieren la inacción
Otros mirar al costado, ciegos

Cuatro paredes de dos metros cuadrados
No pudieron apagar el fuego
Que se encendió en otro continente
Hay pocos que son concientes
De todo lo que se significa esto
Llenan sus habitaciones de posters
Y nunca piensan en lo que consiguieron

Quédate, quédate donde estás
No te vamos a ir a buscar
Solita, así será tu regreso

El fuego lejos de extinguirse
Aún más arde en el brasero
Con todos los hijos que trajiste
Esta historia seguirá viva, aún en el encierro.

jueves, 14 de enero de 2016

Resistiendo


Espero te aferres bien a algún recuerdo
El mar blande su furia, inconquistable
El hilo de oro se ha descosido
y se han desatado tempestades

No llores niña, no llores todavìa
Aùn cuando la Tierra se estremece
Afèrrate a la vida si yaces dubitativa
Ven, ven despacio
O no resistirè en este puente angosto
Todos quieren venir a contarme todo

Ven, llega como puedas, pero llega tú
No sè si te reconocería
No sè lo que el tiempo ha dejado
De lo que solìas ser cuando eras tú

Veo nubes cada vez menos ominosas
El mundo solo acomoda sus cosas
Los caminos estàn desiertos
Solo llega, aquí estoy, lo prometo

viernes, 8 de enero de 2016

Me mientes



Quizá si lo veo lo creo
Tienes el título, tienes el auto
¿Acaso quieres amor eterno?

Vives muy lindo
Cines y recreos
Tienes la casa
¿Quieres un poco de lo que tengo?

Observa tu entorno
Mira a lo lejos
Quizá me veas
¿Llegan tus ojos?

No creas todo
En especial lo que digo
A veces confundo
A veces, no siempre

Decide tu mundo
Cree tu mente
No dudes
Se fuerte

domingo, 6 de diciembre de 2015

Flor de Navidad

Navidad, Navidad
Compras, Navidad
Papi y mami traen bolsos
Sin gastos en que reparar

Me causa cierta curiosidad
No poder conformar
Conductas asidas, largo el condicionar
El ritual ha transmutado
Es otro hoy lo normal
No sopesamos, disfrutamos,
Disfrutamos por los que no están
Hay que comer hasta reventar
Alcohol, postre, a descarrilar
Es mi camino, no lo puedo controlar
Es muy raro lo que nos importa
La alegría en este día hay que disfrutar

Hace calor en la ciudad
El aire no es real
Un fusible puede saltar
Y devolvernos a la realidad

sábado, 5 de diciembre de 2015

Floreciendo


I

¿Qué habrá allá afuera? Todos parecen contentos de tener que aprontar sus bolsos, sus maletas. Algunos simplemente se conforman con haber terminado esta segunda etapa llamada escuela secundaria. Para ellos, el trabajo está esperando; y hoy por lo menos hay, por lo menos por ahora.
No estoy tan seguro de querer irme. Aquí tengo todo. Tengo mis amigos, mi familia, lugares adonde me gusta ir cuando tengo tiempo libre. Pero todo parece indicar que el futuro está allá afuera. Lejos. Es un sueño que se ha forjado por tanto tiempo, un deseo construido que pervive en cada canción que escucho, en cada película que miro, en cada libro que abro, en cada persona con la que hablo. Irte, conocer la gran ciudad, el centro del mundo, convertirte en algo más, en algo superior. En algo que acá no hay; o hay poco. En otros tiempos era el sueño de convertirse en contador, o abogado, o economista; pero ahora estamos sobrados de ellos. Hoy es ser científico. Pero el deseo construido es el mismo. Separarte de un conjunto al que tienes que dejar cada vez más atrás. Es un deseo  perverso, lo sé. Estoy esperando mi colectivo que me llevará a la ciudad. En la plazoleta se ve un jacarandá en flor que sobresale del resto de los árboles por su colorido. Es lo que me encuentro observando cuando llega el micro.

II

Los primeros días son muy emocionantes. Hay una vida social única. Nuevas caras, nuevos amigos por hacer. Gente variada. Nunca falta el que toca la guitarra. El que trabaja medio tiempo. El que tiene toda la estadía paga por los viejos. El que viene de padres profesionales y el de padres laburantes sin formación. Pero ninguna de esas cosas parece ser condición de éxito entre los estudiantes; ninguno de estos estereotipos define un perfil de afinidad hacia el conocimiento. El deseo por el conocimiento se forja desde dentro. Los primeros días son como una misión de reconocimiento. Observas. Charlas con todos. Sigues al pie de la letra lo que los docentes  o los preceptores de los cursos dicen. No hay lugar todavía para el debate de ideas. Todo es una mecánica de absorción pura. Abres los ojos y los oídos y prestas atención a cada movimiento, a cada palabra. Todo resulta interesante. Es un estado de atención permanente. La cultura universitaria entra y se instala.
A la noche, cuando llego a mi habitación-comedor después de largas clases introductorias, mi cabeza está tan cansada, por haber sostenido la concentración por tanto tiempo, que a veces me duermo sin bañarme. Sueño cosas extrañas, se mezclan recuerdos de mi adolescencia con personajes nuevos, de repente estoy en un lugar que me resulta ajeno; alguien que me resulta familiar me dice algo que en el sueño no puedo decodificar, algo a lo que no puedo dar forma lingüística cuando recobro la conciencia por la mañana. A veces me levanto muy exaltado. Me siento ansioso, nostálgico, eufórico, depresivo. Es muy complicado todo. No es sólo la nueva vida en la facultad. Hay más cosas que no logro descifrar. Estoy asustado; no sé de qué ni por qué. No me siento seguro así. No quiero llamar a casa y escuchar a mi padre, o a mi madre, o a mis hermanos menores. Si escuchara sus voces podría querer volverme. Los extraño. Y quizá decir que los extraño sea poco. Todo es muy complicado.
Poco a poco siento que todas las cosas de las que estaba seguro comienzan a ser meras conjeturas. Comienzo a escuchar más en clase y hablo menos. Perdí esa seguridad de mis últimos años en el nivel medio. Simplemente absorbo información. Leo los apuntes que nos dan, los capítulos de los libros que nos señalan los profesores, autores que se entrometen en la clase cuando el profesor o la profesora nombra una cita al paso. Anoto todo, para buscarlo en algún tiempo libre. Mi cabeza está todo el día ordenando información, y de noche, durante el sueño, visito lugares cada vez más extraños. Imágenes, rostros, tramas.
A veces comparto salidas con los compañeros y compañeras de la facultad, pero muchas veces me siento culpable al día siguiente. La culpa, parte de un relato heredado. Podría haber aprovechado mejor el día leyendo o buscando autores y libros; informarme sobre conceptos. Ir a la biblioteca y pedir algunos libros para tomar nota. No sé. Me siento bajo una presión enorme y no sé por qué.
La facultad de ciencias exactas poco a poco va mostrando su costado menos humano. Profesores que hablan como libros, si es que hablan; hay algunos a los que no les conocemos la voz. Entran balbuceando y se limitan a escribir fórmulas y diagramas. Escriben un título y la fecha para entregar la solución. A medida que avanzamos en los cursos hay más de este tipo de profesores-máquinas. Algunos alumnos menos avanzados piden ayuda a los que van más adelantados, pero es de poca ayuda. También están los profesores cancheros que abren sus lecciones con un sermón sobre códigos morales y el comportamiento que debemos tener. Nunca se aprende  más que dos palabras nuevas de este estereotipo. No les interesa el conocimiento. Les interesa ocupar la posición que ocupan en un aula. Es su pequeño universo de poder. En éstas horas escapo con la mirada por la ventana, y me encuentro con un jacarandá entre las copas de un parque aledaño. Ahí yace, inmóvil, magnificente, pero ya no en flor.

III

Camino a los talleres de álgebra y me cruzo con Marcelo. Marcelo es avanzado estudiante de ingeniería en sistemas. Su vida son las computadoras. Gracias a él pude tener acceso a materiales digitales que al parecer se propaga como incendio forestal entre estudiantes universitarios. Libros, música, enciclopedias, juegos, películas. Siempre está al tanto de los últimos avances tecnológicos, programas para computadoras de distintas aplicaciones. Todo lo que uno suele ver en la tele, él parece tenerlo. Es muy carismático, siempre viene con la última noticia de lo que se está usando en tecnología y te entusiasma sólo escucharlo. Gracias a él pude hacerme de algunos libros digitales descargados de la red y así completar un poco el marco teórico de algunas materias. Algunos libros no se encuentran en las bibliotecas universitarias.
Como siempre, me saluda con un sarcasmo liviano.
-¿Cómo anda el futuro hacedor de ciudades?
-Poco que contar.
-Eso es bueno. Siempre hablás demasiado. Nos vemos porque voy apurado.
-Nos vemos.
Sale corriendo porque tenía que organizar un par de actividades relacionadas a la facultad. Venían algunos expertos a exponer.
Al llegar al edificio de la facultad me encuentro con Alicia, una compañera de aula y de salida con los demás compañeros. Me recibe con una pregunta abierta que puede ser respondida de mil formas, hasta con otra pregunta.
-¿Te enteraste?
-¿Falta otra vez el Doctor de álgebra?
-Anoche metieron preso a Juan.
- ¿Dónde estaban?
-Estaban de guitarreada en el río, al pie de ese árbol de flores lavanda.
-El jacarandá –completo su idea –¿Está preso todavía?
-Hasta donde sé sí.
-Tomá este número, llamá y avisá. Es de la Secretaría de Derechos Humanos.
Nos quedamos un rato en la puerta de la facultad hasta que llega el Doctor que nos da álgebra. Su constante es faltar. Aparte de eso no presenta otra variable. Cuando viene no habla. Escribe ecuaciones y nos dejaba trabajar con la ayuda del manual de clase mientras hace vaya a saber uno qué en su computadora portátil.
A la salida de la hora nos vamos con Alicia a la casa de una compañera de Juan. Llegamos y nos hace pasar. Al parecer ya lo han liberado. Muchos de los chicos de la universidad visitan alguna que otra vez el calabozo. Siempre la misma historia. De madrugada. A la salida de un boliche. En el río. En un fogón.
Más tarde nos juntamos con los demás chicos en la casa de otro compañero para hablar del tema. No encontramos muchas repuestas. Pero nos cuestionamos por qué sale gratis que te metan preso si te encuentran en la vía pública. Esto debe cambiar. Esto debió haber cambiado hace tiempo.
Ya de madrugada, vuelvo con Alicia caminando. Cruzamos por el parque que está al lado de la facultad. Al pie del jacarandá hay un indigente durmiendo. El árbol sirve de reparo y su tronco a la vez de apoyo.

IV

Comienzo a ir más seguido a la biblioteca, pido algunos libros y me siento en una mesa, con la esperanza de que alguno de ellos cobre vida y pueda conversar, atender mis interrogantes; que su autor me diga cómo logró sobrevivir su tiempo en los claustros académicos.
Comienzo a percatarme de la presencia de un señor de edad avanzada que se sienta siempre en el mismo rincón y que llega siempre antes que yo. Nunca hay libros en su mesa, pero sí unos papeles sobre los que parece estar absorto escribiendo. No parece despegar su mirada de lo que está escribiendo.
En una ocasión intento romper el hielo ofreciéndole un mate. Para mi sorpresa acepta.
-¿Es profesor? –pregunté.
-Emérito.
-¿Qué es eso?
-A ver…somos viejos, ya nos jubilamos, pero tenemos cierta trayectoria que nos hace útiles todavía por estos lares. Debe ser uno de los pocos casos en el que los viejos todavía somos apreciados.
-Debe saber mucho.
-Me han enseñado mucho. ¿Tú que estudias?
-Ingeniería urbana.
-No sabía que esa carrera existía. Cada vez parcelan más el conocimiento.
-¿Qué quiere decir eso?
-Es decir, han dividido el conocimiento en diferentes campos, especialidades. Cada vez hay más especialistas en determinados saberes, se desterró el conocimiento enciclopédico de las escuelas, el saber universal, como los filósofos. Antes, con menos especialidades y con un mundo menos complejo al que nos enfrentamos hoy, había una tendencia a formar individuos en varias áreas del conocimiento al mismo tiempo. Un sujeto formado en varios campos del saber. Si bien no conoce en profundidad cada aspecto específico de un campo en particular, tiene una idea general con la cual puede analizar la realidad de forma más, cómo decirlo, abarcativa.
-No comprendo del todo lo que quiere decir.
-No importa, no es algo que vayamos a cambiar hablando aquí. Pero debes saber que conocer de todo, más allá de nuestro saber específico, es lo que en realidad nos libera de las estructuras que se nos impone cada día. Saber que existe la historia en cada disciplina, que el arte y la ciencia a veces se ayudan mutuamente, que hay más cosas, fuera del saber especializado, que nos ayudan a ser críticos del lugar que ocupamos. Te recomiendo buscar sobre Carl Sagan; te encontrarás a un científico muy nutrido en humanidades.
-¿Y qué escribe usted?
-Poesía. Aprovecho estas horas antes de volver a la rutina de mi casa.
-Ah, yo no sé nada de poesía. ¿Qué utilidad tiene?
-¿Qué utilidad? Muchos personajes de la ciencia han creído que la literatura tiene “utilidad,” aunque no lo definirían así. En Argentina, Sábato, por ejemplo, se formó en Física, y estuvo estudiando rayos cósmicos en Europa. Cuando volvió al país dio un vuelco hacia la literatura, no específicamente a la poesía, pero sí a la ficción narrativa. Analizar los por qué quizá exceda a una charla como ésta. Esos límites sobre el conocimiento, son meros límites estructurados socialmente. No son necesariamente reales. Toda poesía está dotada de matemática, y toda fórmula puede tener el poder de una poesía si nos lleva a ver el mundo de otra forma.
-¿Y usted leyó sobre humanidades, o algo más?
-Siempre me interesó la literatura, pero mi formación fue dentro de las ciencias. Eso no fue impedimento para interesarme por el arte.
Seguimos hablando amenamente hasta que me dice que tiene que irse. Desde entonces es común que nos encontremos y conversemos sobre temas que me generan muchas preguntas. Son charlas muy interesantes. Anoto todo lo que puedo, especialmente autores, o libros, o música, o películas; le gustan mucho las películas. Me quedo cavilando mirando a través de la ventana. La copa del jacarandá del parque contiguo se deja ver entre el follaje que contrasta con el cielo.

V

Hoy rindo mi última materia. Marcelo pasa por casa y le deja las impresiones de los trabajos que le pedí a la encargada del edificio donde alquilo. No tengo impresora todavía y él siempre fue de ayuda en eso. Los recojo cuando llego de mi trabajo –profesor de ciencias en un colegio privado; trabajo no registrado, o informal, muy  conocido por los estudiantes que aún no consiguieron su título –. Alicia  viene a almorzar hoy, será mi “sparring” antes de entrar a rendir. Siempre trata de corregir mi instinto por hacer digresiones. No sé si el coloquio de defensa de los trabajos será el mismo día, pero preparo todo igual. Alicia, al igual que yo, espera que no me ponga a discutir en la mesa del coloquio. Siempre me irritan las preguntas de doble sentido que hacen para ver si la idea que está en el trabajo es mía. En lugar de simplemente defender la idea argumentando, me siento agredido y empiezo a hacer sarcasmos sobre la capacidad de entender de los profesores. Tanto ella como yo lamentamos mi ego.
Ya estamos todos los grupos esperando por el coloquio. Digo grupos en plural porque cada integrante del grupo de evaluados tiene sus amigos más íntimos. En mi caso Alicia y Marcelo.
-¡Mecano, Alberto! –gritan desde dentro del aula.
Ese soy yo. No miro a mis amigos. Entro con mi trabajo en la mano.
Entró un estudiante y salió un ingeniero. Apenas dos horas tardó ese proceso de conversión. Dos horas y salía un ingeniero. Debe ser alguna especie de récord.
Marcelo y Alicia habían preparado una suerte de festejo. Fuimos al parque y desplegaron un mantel al pie del jacarandá. Sacaron masas de todo tipo y el infaltable mate. Nos quedamos un buen tiempo ahí conversando, riendo, compartiendo. A lo lejos, se veía un oficial de uniforme que parecía observar nuestra pequeña celebración. Quedo un momento cavilando pero esa cavilación rápidamente se diluye entre risas, masas y mates.

VI

Antes de regresar a mi pueblo, paso  por la biblioteca. Quiero ver si encuentro al Profesor Emérito. Lo espero un rato largo pero no aparece. No podré despedirme. No sé por qué pero se transformó en parte de mi círculo de afectos. Una persona con quien conversar y a quien escuchar. Hoy sólo están los libros mudos. Miro una última vez en derredor y me despido en silencio.
Al llegar a la terminal de mi pueblo veo el jacarandá de la plazoleta. Ahí se encontraba, incorruptible, gigante, con su copa frondosa cubierta de tonos violáceos. La luz del atardecer le daba una tonalidad particular que acentuaba su contraste con el resto de los árboles menos vistosos. Era el eterno testigo de las vidas que se marchaban, y que volvían, o de las que simplemente iban y venían. Nada escapaba a su presencia. Siempre pareció haber estado ahí y todo indica que seguirá estando por mucho tiempo más. Los niños juegan a sus pies en las hamacas, en los toboganes;  mientras alguno de sus padres los vigila atento. Niños que son cuidados, jóvenes enamorados, padres que observan a su reparo. Me quedo un momento observando, toda esa vida mientras se está gestando. Los últimos rayos de sol ceden lugar a la noche, y la plaza poco a poco se queda vacía. Tomo mi bolso y comienzo a caminar hacia casa. He vuelto.




 Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.
 


Llévame a casa


Estoy construyéndote
Sobre toneladas de escombros
De      amores perdidos
          amores arrebatados
          amores que se han ido
y que han regresado
Han vuelto
Pero ya no era lo mismo
          ya no tenía sentido

Estoy haciendo tu ingeniería
En un mundo que aún todavía
Se me presenta incognocible,
                                  difuso,
Como todo lo imaginado
         Añorado
Esperando que de una vez sea cierto
Estoy aquí, irguiendo los cimientos
De este coloso castillo
De roca, acero, diamante
Imposible de franquear, amante
Una vez que se yerga sólidamente

Estoy otra vez, soñándote
Estoy perdido, ven en mi búsqueda
         estoy anhelante
Ven por lo que de mí queda
antes que alguien más lo reclame
Solito he llegado a este desierto
         Ven a saciarme
Solito, con la esperanza de que me ganes.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Desvelado



Dónde estás ahora
que te preciso
Me acusaste de liviano
de indeciso
Perverso, lo mismo
Quizá esté esperando
anticipado el otoño
Me siento vigilado
intranquilo
Ven dame la libertad
para seguir
Cómo falta la poesía
Está terriblemente ausente
Cómo falta la armonía
desde que no estás presente
Ven vida mía
Ven, sé nuestra alegría
Sé por siempre

miércoles, 7 de enero de 2015

Memoria de un querubín


Escucha los sonidos que quedaron
del silencio después que colapsaron
De repente se quedaron mirando
la tormenta que se estaba formando

Se quedaron quietos, anonadados
La música que sonaba se fue cayando
Y todos fueron renunciando
A los sueños plantados y su visión de eternidad
Los abandonaron por este magro pedacito de realidad
A cambio de la comodidad
De decir que esto siempre ha sido así
Y que no puede cambiar

Tú, tanto como yo, culpables de no actuar
de no querer ir más allá
de los horizontes que nos han dibujado
el día y la noche son una ilusión
de estar anclados a la deriva
sobre la faz de un mundo saqueado

Las espaldas ya no me dan
para sostener este perverso entramado
todos los días socaban
cualquier esperanza que hayamos pergeñado

Ciudades vacías
Pueblos desahuciados
Campos cultivados
Madres y niños hambreados
La llama castigada por vientos huracanados
Recuerdo cuando yacías
Aquí, a mi lado, secundando
El fuego sagrado
De los humanos

Regresa, que tu puesto no ha sido ocupado
Somos escoltas, tú bien lo sabes soldado
No te olvides del rol que nos fue asignado
Está en juego el triunfo del abanderado

Recuerda, memoria, querubín cansado
La promesa que con fuego se ha grabado.


martes, 25 de noviembre de 2014

No basta con soñar y bailar

   Quieres sin querer y me miras sin ver
         Repites sin saber frases sin cesar
  Me quieres tanto y no ves mi padecer

          De jóvenes queremos pertenecer
            Hacer lo mismo, jugando al azar
 Me quieres, mas no quieres mi parecer

        Crecimos, no lo pudimos resolver
      Es tu destino el que quieres abrazar
    Me quieres, pero me quieres detener

Doblas la esquina, nos vemos sin querer
        Quedo parado, perplejo, sin hablar
     Me quieres tanto, tanto aún sin hacer

     Lo que enamora, ausente por doquier
               Oídos, sentidos, han de mutilar
Me quieres y no comprendes mi quehacer

           Decías sé simple, sencillo, no ser
              Vendarnos los ojos y sólo bailar
         A puro ritmo mediocre enceguecer
      Me quieres y no puedo corresponder





 Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.
 

martes, 14 de octubre de 2014

Pétalos


Uno a uno van cayendo
Deshojándose con el viento
Uno que siguió creyendo
A pesar de ver los lamentos

Nunca tuve tiempo
De decir cuánto lo siento
Haberme ido tan temprano
Aunque fueron otros los que me apartaron

No pude estar contigo
Para enfrentar lo inhumano
De ese plan tan macabro
Esa mano invisible en todos lados
Ellos tomaron las riendas
Y nos ahogaron en el pantano
De la desidia y el olvido
El lodo de la vergüenza
Vendiendo el alma por lo mundano
Tan poco les ha quedado
Habiendo este territorrio arrazado
Sin frutos, sin semillas, devastado
Sin ideales, quedó el sueño truncado

Hoy te volvemos a ver
Cuánto tiempo ha pasado
Conociste la longevidad
Nosotros fuimos arrancados
Viviste una vida digna
Y merecerás ser recordado

Hoy te volvemos a ver
Una vez más a nuestro lado
Tanto tiempo esperamos
Tanto te hemos extrañado
Esperamos no nos hayas olvidado
Somos los mismos que te faltamos
No pudimos escaparnos
Las fauces de Cronos
Uno a uno nos fue devorando
Siendo todos desheredados

Bienvenido, padre y hermano
La eternidad te saluda
Y te extiende la mano
Inmortal es tu valía
Cual flores a un parnaso

Efímera la vida
Eterno tu legado


                                                                                   Para Antonio Cafiero




  Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Tuyo y mio, el reproche


El cielo se abre
y mal reparte
las noches sin cielo
que lloran sin consuelo

Tanto quise
y quiero controlarte
pero cuanto más intento
más parezco alejarme

Cómo lo arreglaremos
si cuando más te toco
más parezco dañarte
Cómo haremos
Cómo podremos
hacer que todo vuelva a ser como antes

El cielo se parte
Las paredes tiemblan
y aunque el temor invade
sé que debo amarte
cuidarte

Estoy tan cerca
de entender cada parte
de tus formas
de tu arte

Y aún así te empeñas
en querer alejarte
te descubro día a día
para sólo ignorarte

Me castigas con tanto
y a otros con tan poco
me ahogas en tus brazos
me hundes en tu despojo
los condenas a pedir por ti
y los mandas en tu búsqueda a mí

Sobras en estos lares
según la época en que caes
en otros faltas
y no hay quién te llame

Equilibrio, eso es lo que me falta
mesura, para no maltratarte
entender mejor mis formas
que sin querer podrían matarte
que es lo mismo que matarme



  Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.

domingo, 16 de febrero de 2014

No vas a venir


Te he imaginado tanto
tanto, tanto ha pasado
y tu imagen va escapando
entre las sombras de lo esperado
y no puedo reconocerte
entre tanto mundo que veo pasando
siempre vas apurando
tu paso por el sendero
tu  rostro escabullendo
entre tantos rostros cavilando
tu pensamiento ocupado
no te deja verme aquí sentado
en un banco esperando
entre apuntes que voy tomando

Tantos rostros dibujados
tantos sentimientos sobre papel plasmado
te veo apurar el paso  y no miras a tu costado
te contemplo como quien contempla un rebaño
mirando en qué momento darás un paso al costado
te contemplo como si no hubieran pasado los años
ansiando que levantes la cabeza y mires a tu lado
quisiera que estuvieras aquí acariciando
mis oidos con palabras que fueras pronunciando
quisiera sentirte intentando
convencerme que te tome de la mano
quisiera enfrentes mis certezas
te tomes un tiempo para dialogarlo
quisiera evitar dejarte que sigas así distante
quisiera tomarme un tiempo y hacer más que contemplarte
quisiera dejar de esperarte y comenzar a buscarte.



  Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.