martes, 28 de septiembre de 2010

Por toda la eternidad

Un millón de años
A partir de hoy
Dirán nada de lo que soy

El tiempo es el verdugo
De las cosas que son de este mundo
Esas mismas cosas
Que nos desvían de nuestro rumbo

Nos condena desde épocas de antaño
A fijarnos en lo temporal
Lo efímero
Todo aquello que se rompe
Cuando uno se propone hacer mal
Hacerle daño

Pero…
Tus ojos son de niña
De esas cosas armiñas
Que reflejan verdad
Y molestan con sinceridad
Esa pureza que no se puede quebrar

Hoy quizás los ángeles puedan ayudar
A que mi alma pueda desnudar
No hay mucho que ver
Tampoco hay nada que temer

Y siempre que estés perdida
Piensa en mi oración, ésta, mi canción
Que no la escribo con ciega devoción
Pues en mis ojos
Los tuyos
Encuentran morada,
Una parada.

Te espero, sin desesperar
A la vuelta de la esquina
Si me llegaras a necesitar
Para quitarte las espinas
Que el sendero de la vida
En ti llegara a incrustar
Y hacerte entender que la eternidad
Es lo más parecido al dolor
Que puedes
En unos segundos hacer menguar
Y al momento que sigue
Una vez más
empezar
de nuevo
a sanar.

Licencia Creative Commons
Cuentos y Poesías por Cristhian Bourlot se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.
Basada en una obra en cristhianbourlot.blogspot.com.ar.

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